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Nunca antes ha habido tanta demanda de contenido visual. Tan solo en 2020, el informe de Data Never Sleeps reveló que YouTube alcanzó 4,3 millones de visitas por minuto, mientras que en Instagram se compartieron 49.380 imágenes en la misma franja de tiempo. Así, se ha producido el auge de especializaciones en diseño gráfico con énfasis en neurodiseño y psicología del consumidor, con el objetivo de capacitar a los diseñadores en la creación de piezas destacables.

 

Tendencias contemporáneas en el diseño gráfico

Una de las preocupaciones principales de los diseñadores es, ¿cómo generar emociones en el consumidor que lo lleven a tomar la decisión deseada? Ya sea participar en un proyecto, inscribirse a un programa o comprar un producto, entre otros. La psicología juega un papel crucial a la hora de diseñar.

En 1810, el escritor Johann Wolfgang Von Goethe (sí, el mismísimo autor de Fausto) escribió un tratado sobre La teoría del color. Y con él, inauguró una de las claves del diseño actual: la psicología del color. La mayoría asociamos un sentimiento específico a ciertos colores, y esto ha sido demostrado tanto por psicólogos como neurólogos. Por ejemplo, el blanco evoca pureza e inocencia en varias culturas, así como el azul lo relacionamos con la tranquilidad.

En la actualidad, con los avances en el estudio del comportamiento humano, sabemos que otros elementos también son capaces de generar las reacciones deseadas. Uno de ellos es la tipografía. Por ejemplo, si vemos un logo en Comic Sans asumiremos que es una marca poco seria o que se enfoca en el entretenimiento, por lo cual no sería la mejor opción para una empresa financiera.

La elección tipográfica es crucial para darle credibilidad a la imagen. Una tipografía serif, como la del periódico New York Times, evoca sentimientos de tradición, antigüedad y, además, de lectura, ya que es la fuente más apropiada para textos largos. Mientras que las curvas en el logo de Disney nos recuerda la niñez y la diversión.

La tendencia que predomina en la actualidad es la simplificación. Desde Uber hasta Facebook han optado por modificar sus logos, de modo que ofrecen una imagen más liviana y sencilla. Esta moda se debe a que, con la sobrecarga de contenido visual que vivimos, los usuarios aprecian más las imágenes simplificadas. Esto también ayuda a certificar la experiencia y credibilidad de la empresa.

Este minimalismo no solo se aplica a la tipografía e ilustraciones, sino también a los colores. Hoy en día se da preferencia a un esquema fijo y de pocos colores. Muchas empresas incluso mantienen una alternancia con solo dos tonos. Así, un sitio web con diferentes tipos de letras, colores e imágenes sin ninguna conexión entre sí, nos da una sensación de desprolijidad y falta de mantenimiento. Y no inspira confianza al usuario y/o consumidor.

 

Razón vs. emoción

Suele existir la idea errónea de que las decisiones que se toman se hacen en base a la razón y, aunque este si juega un papel importante, no es lo único que nos lleva a tomar rutas de acción; frecuentemente, es una mezcla entre las emociones y la razón.

Por esto, el objetivo de un buen diseño debe ser evocar un lazo emocional entre la audiencia y el producto final, logrando que prevalezca luego de un análisis lógico a posteriori. Así, a primera vista veremos un anuncio y nos generará determinadas emociones. Una vez decidimos comprar el producto, analizaremos la información dada y esta deberá ser igual o similar a las emociones iniciales.

Sin embargo, no es necesario que los sentimientos sean positivos. Algunos diseños retan la percepción del mundo del usuario, instigándolo para saber más, ya sea para rechazar o aceptar una nueva opinión.

Es importante recordar que es la pieza final, con la unión de todos sus elementos, la que ocasiona la reacción. Así, el producto visual crea una “narrativa”. Entre más clara sea, mejor conectará con los usuarios y logrará la acción que el diseñador espera.

 

En conclusión

Como diseñadores, tenemos que estar informados y mantenernos siempre actualizados sobre las últimas tendencias en lo que respecta a las necesidades y gustos de la audiencia. Si bien cada individuo tiene una opinión diferente, los públicos segmentados y similares tendrán una reacción muy parecida, por lo que es fundamental que  entendamos qué gusta y qué disgusta a los usuarios.

 

Luisa Ceballos Cuestas

Escribió:

Luisa Ceballos Cuestas

Soy content writer, apasionada por la tecnología y su función social.

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Sobre mí

¡Bienvenidos a mi blog! Mi nombre es Alejandra y soy diseñadora gráfica y web, también programadora, community manager, redactora e ilustradora.

Fundadora de aleare design estudio de diseño y comunicación digital, desde el 2008 brindando servicios a empresas y agencias digitales en varias ciudades de Argentina y también en México, España, Francia y Noruega.

Mi Filosofía

“Tienen que encontrar eso que aman […]. Su trabajo va a llenar gran parte de sus vidas […] y la única forma de hacer un gran trabajo es amando lo que hacen. Si todavía no lo han encontrado, sigan buscando. No se detengan […]. Sean curiosos. Sean inquietos.”

Steve Jobs
Discurso de apertura, Universidad de Stanford, 2005